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Semana de la mujer - Concierto Can Pou

«Las personas son personas, nos centramos demasiado en el sexo de la gente»

07-03-2019 22:53
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Imagen de promoción de la artista madrileña.

Imagen de promoción de la artista madrileña.

Alice Wonder, la artista madrileña de 20 años que arrasa como un huracán entre los jóvenes, y no tan jóvenes, ofrece un concierto este sábado a las 21 horas en Can Pou (Ibiza), dentro del marco de la programación de la III Semana de la Mujer. La artista, que compone desde los 14 años, lanzó el 31 de agosto de 2018 su primer álbum, 'Firekid', producido por Ángel Luján y que ha sido calificado como «uno de los discos más interesantes, completos y personales de 2018», según la revista Mondo Sonoro.

De una cuenta de Instagram a llenar, recientemente, la sala Joy Eslava de Madrid. ¿Qué se siente?
Es muy fuerte, nadie se esperaba que fuera a ir tan bien. La cuenta comenzó a tener audiencia y uno de los vídeos (que al principio eran de 15 segundos) llegó hasta los 6 millones de visualizaciones. Todo empezó bastante informal, mis amigos me animaron mucho.

Compone desde los 14 años, ¿Qué le proporciona la música?
Me enamoré de la música porque, cuando no tenía un buen día, me ponía a componer y me evadía de todo. Un día viendo a Bon Iver en Madrid, uno de mis artistas favoritos, noté que todo el mundo estaba en silencio escuchándole. Era precioso, y pensé que yo quería hacer eso. No quería hacer canciones para que la gente saltara, ni para que la gente se enfadara, quería hacer sentir lo que Iver me había hecho sentir a mí. Quería ofrecer un viaje a quien me escuchara.

¿Cuál fue la primera canción que escribió?
Está en una entrevista, una de las primeras que hice, en una radio que se llama El hombre luna. Es una canción que no he sacado nunca, pero que tengo pendiente. Se llama Oceans, la compuse con 14 años y es bastante sincera yo creo, con la sinceridad que se puede tener cuando tienes esa edad claro. El momento en que la saque será bastante especial.

¿Cómo fueron las primeras veces que se subió en un escenario?
Cuando empecé fue con un grupo que tenía e íbamos a casas ocupas... era todo un poco underground, tocábamos para gente con cresta que no sabías cuánto tiempo llevaba de juerga y, aunque mi música no era mucho de ese estilo, le dimos una vuelta y fue curioso ver cómo, cuando te imaginas que la gente te va a estar pisando y hablando, un par se quedaban empanados mirando con esa mirada tan pura. Recuerdo sentir esa conexión imborrable, era imposible no verlo. Yo creo que cuando me subo al escenario me abro por completo y cuando alguien conecta contigo a esa intensidad y se sabe tus letras y te dice que se ha emocionado con una canción o incluso que ha llorado, es increíble.

A pesar de que tiene una canción en español, 'Bajo la piel', el resto de pistas son en inglés, ¿por qué?
Fui a un colegio bilingüe desde pequeña. Creo que los primeros años es muy importante en qué idioma te expresas y a mí me enseñaron a abrirme en inglés. La música que me enamoró desde el principio era anglosajona... y además, el inglés te permite un diccionario y una forma de expresar las palabras, a veces más sencilla y a veces más compleja, pero diferente. Me gusta jugar con el inglés por eso, porque no le tengo miedo, porque las palabras que utilizo no las asocio a mi pasado en castellano, es como estar hablando con una segunda alma.

La audiencia que le sigue cada vez es mayor, muchos jóvenes la escuchan lo que supone una gran responsabilidad...
Exacto. Por eso intento ser precavida, dar un mensaje real, que es el que a mí me llevó a sacar este disco y componerlo y llamarlo 'Firekid', precisamente porque creo que todos tenemos ese niño de fuego dentro y que dejamos de escucharlo por miedo, por cultura o por tradición. Hay mucha gente que lo pasa muy mal porque no puede sacar lo que realmente es. Quiero animar a las personas a que lo saquen, sin ser ninguna clase de autoayuda claro, que sepan que sí que se puede y que está bien dejarse ir y sentirse libre. Que vivimos poco y la vida pasa rápido. Soy bastante delicada con los temas que saco, porque depende del contexto puede significar una cosa u otra y al ser tan joven no quiero parecer prepotente ni que hablo de lo que no sé. Simplemente hablo de mis 20 años de vida de la forma más sincera que sé.

Existen muchas críticas con respecto a la juventud y las tecnologías. La pérdida del contacto, la necesidad de aceptación en las redes, ¿cómo lo ve?
Depende, los amigos de los que me rodeo la verdad es que no utilizan mucho las redes. No son ni grandes influencer, ni grandes seguidores de la moda, son bastante punkys. Veo mucho potencial artístico y mucho potencial para contar cosas en la juventud, creo que se está generando una cultura brutal y disponemos de muchas herramientas, pero hay mucha paja y hay que tener la mente centrada para saber qué es real y qué no. No hay que rallarse demasiado por las redes sociales, ni por quién te sigue, ni pensar demasiado si estás plasmando lo que realmente eres.... Hay tanta 'info' que podemos perder el sentido de nosotros mismo y no encontrarnos. Y querernos encontrar en otros y que el otro sea la copia de otro... Hay un poco de conflicto interior. Hay que verlo como lo que son, herramientas. Antes de ser 'Alice Wonder' yo tenía un Nokia.

¿Qué supone ser invitada a Eivissa en el marco de la Semana Cultural de la Mujer?
Me hace mucha ilusión que hayan contado conmigo, he visto el programa y es bastante completo. Están trabajando mucho en la Semana de la Mujer. Es la primera vez que visito la isla, por lo que estoy expectante a ver qué me encuentro.

Y en cuanto al movimiento feminista...¿Qué opina?
Yo soy una persona, dentro de que soy mujer y de que soy consciente de las opiniones que suscito, de la problemática que hay, como que los hombres reciban mayores salarios que las mujeres a igual trabajo o los abusos que tenemos que sufrir, hablo ya solamente a nivel verbal y a nivel de día a día. Pero creo que el problema está en que las personas son personas y nos centramos demasiado en el sexo de la gente, y luego te encuentras con personas que no se sienten ni lo uno ni lo otro y otras que se sienten las dos, ¿y qué?. Cuando voy a tocar a veces me dicen: ¡Vaya figura femenina representas! Y me quedo de piedra, porque a mí se me olvida que soy tía o que soy tío, pierdo esa percepción. Me gustaría que se perdiera esa idea tan ridícula de encasillar. Y también lo veo en los hombres. Tengo muchos amigos que lo pasan muy mal porque el rol que se les atribuye no es con el que ellos se sienten identificados, no se sienten machirulos, ni superiores. Vamos a dejarnos ya de guerras y estereotipos y vamos a hablar. El día que podamos olvidar la palabra feminismo porque no sea necesaria revindicarla y sea normal, será un día estupendo.

¿Qué cree que es necesario para ello?
Creo que la base está en la educación y en hacer partícipes a los niños del mundo de una manera natural. Plasmar desde el principio una base de igualdad, de cuidar del otro si tiene un problema, por ejemplo, sentimental o el que sea, muchas veces no sabemos manejarnos con las emociones. Enseñar Humanidad. Cuando tú a un niño le enseñas eso ya lo tiene más claro que el agua. Su amigo no va a pegar a su amiga, no porque su amiga sea una mujer, sino porque es una persona. Porque le sale natural, lo entiende, lo conoce, no tiene miedos. Pero si empiezas a vetar ciertos aspectos de la vida, a segregar, entonces empiezan a surgir las inseguridades, porque todos tenemos miedos y para no mostrarlos aterrorizamos al otro y nadie se entiende. Es tal la cadena de favores que hay que hacer y es tanto el trabajo granito a granito, que si empezamos ahora podremos ver la semilla en 20 años, pero si no, veremos el fracaso en 20 años. Tenemos que empezar por hacer mentes abiertas, pensadoras, el problema es que a la gente que manda no le interesa, pero el resto de la humanidad tenemos que hacer lo que sea por ello.

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