Solomillo mechado con patatas duquesa

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Solomillo mechado con patatas duquesa

Una receta para cocinar el solomillo de forma sabrosa y original con la que podrá dar de comer a seis personas

El solomillo se limpia de grasa y nervios; con ayuda de la aguja de mechar se pasan las tiras de tocino ahumado y las tiras de pimiento de un lado al otro del solomillo y se ata con varias vueltas de hilo de bramante.


Entonces, se fríe en una cazuela con un poco de aceite y dos cucharadas de coñac durante 15 minutos, dándole varias vueltas para que se dore bien por todas partes; después, se añade el vino blanco y la sal, se tapa y se introduce en el horno unos 50 minutos, regando la carne con su propio jugo de vez en cuando.

Transcurrido este tiempo, se destapa el recipiente y se deja un rato en el horno; pasados 10 minutos, se pone la carne en otra cazuela y se reserva al calor.
En un recipiente pequeño se derrite la mantequilla y se rehoga en ella la harina sin parar de remover hasta que dore; se añade la salsa del solomillo y se deja cocer cinco minutos. Las patatas se lavan bien y se cuecen con piel —pinchándolas para que no revienten—; una vez cocidas, se cortan por la mitad sin pelarlas.
En una fuente se vierte un poco de salsa y encima se pone el solomillo trinchado rodeado por las patatas. El resto de la salsa se sirve aparte.

La carne: sabor y nutrición
La carne es un alimento básico que, además de ser muy sabroso, es rico en proteínas de alta calidad, hierro, vitamina B, cinc y aminoácidos esenciales. El 20% de la carne es pura proteína, sustancia indispensable para el crecimiento, las defensas y la regeneración de los tejidos.