El Casino de Ibiza se sumerge desde en el universo de la moda de la mano del fotógrafo Antoni Bernad, quien ha inaugurado una exposición en la que pueden verse una selección de sus instantáneas bajo el título 'We got it', la exclamación que el equipo de fotografía usa al confirmar la producción de la foto final, han indicado fuentes de la organización.
«En los últimos años se ha abierto un jugoso debate sobre la condición artística de la fotografía de moda», indicaron los organizadores, que añadieron que las instituciones y los museos han contribuido precisamente a elevar esta disciplina hasta el arte, mostrando a los míticos fotógrafos de editorial y publicitarios.
En esta línea, la promotora artística ABA Art quiere dar un paso más en ese debate con la muestra de Bernad (Barcelona, 1944). Este profesional se ha dedicado durante 45 años a la fotografía de moda y al retrato y ha trabajado para las mejores revistas del mundo y publicaciones internacionales, nacionales y dominicales, consolidándose como uno de los fotógrafos más solicitados de la imagen editorial, destacaron desde la asociación artística en un comunicado de prensa.
Distintas fuentes de creatividad
Bernad trabajó en agencias de publicidad durante seis años como grafista, pero dejó esta ocupación para dedicarse a la fotografía. En sus trabajos mezcla las distintas «fuentes de inagotable creatividad» como son la pintura, la arquitectura, la danza, el dibujo, el teatro y la cinematografía, entre otras, por las que siempre se sintió atraído.
El hilo conductor de sus fotografías pasa por evitar el efecto lifting y concentrarse en «alcanzar una lectura del personaje rápida y clara». «A través del tratamiento de las figuras y la luz en interiores y exteriores, Bernad logra efectos cinematográficos y teatrales», destacaron desde ABA Art. «Domina el espacio, crea escenas, cuenta cuentos y transmite emociones». «Sus fotos trascienden a lo superficial», subrayaron.
En las obras que se podrán ver en la exposición «se confirma su genio en el campo de la fotografía», pero también «le destacan como el gran retratista y mago que es». Así, se aprecia cómo manipulando las luces y las sombras convierte los modelos «en espejos de sus emociones más íntimas: aislamiento, maternidad, belleza, temor, elegancia...».